El pasado miércoles 3 de junio vivimos una de esas jornadas que dan sentido a todo lo que hacemos en T’Estim. Fue un día intensamente productivo, de esos que cansan el cuerpo pero llenan el alma, y todo gracias a la energía y el corazón de los voluntarios que se acercaron a la finca para ayudarnos en la recogida de la manzanilla.
Una cosecha récord y delicada
A veces la naturaleza nos sorprende. Aunque el inicio de la temporada sembraba algunas dudas, este año la tierra ha sido increíblemente generosa: nos hemos encontrado con una producción magnífica y unos bancales completamente llenos, teñidos del amarillo tan característicos de esta flor.
Sin embargo, el éxito de la cosecha dependía de la rapidez. La manzanilla es una planta extremadamente delicada que exige ser recogida en el momento justo de su floración. Retrasarse solo unos días puede hacer que la flor pierda parte de sus propiedades medicinales y sus aceites esenciales. Por eso, contar con vuestras manos para recolectarla en un tiempo récord ha sido vital.
El viaje hacia tu taza: Del campo al secadero
Con las cestas llenas y el trabajo de campo terminado, ahora empieza la segunda fase del proceso. Toda la manzanilla recolectada ya descansa en el secadero, donde perderá la humedad de forma controlada y natural, preservando intacto su aroma, su inconfundible sabor dulce y ese poder calmante que tanto agradece nuestro sistema digestivo.
Pronto, estas flores se convertirán en una deliciosa infusión ecológica lista para acompañarte en tus momentos de pausa.
Gracias por formar parte de T’Estim
No nos cansaremos de repetirlo: T’Estim no es solo un proyecto de agricultura ecológica, es una gran familia y un espacio de integración social donde la salud mental y el amor por el territorio van de la mano.
Queremos daros las gracias, un año más, a todos los que vinisteis el pasado miércoles a compartir vuestro tiempo, vuestras sonrisas y vuestro esfuerzo con nosotros. Cada taza de infusión que se disfrute este año llevará un trocito de vuestra dedicación.






